Cómo trabajamos
Cada inmueble y cada proyecto tienen un potencial distinto. Nuestro trabajo consiste en analizarlo, definir una estrategia viable y desarrollar el proyecto con criterio.
El Método Blue Olive es un proceso estructurado que nos permite abordar cada proyecto de forma integral, combinando análisis técnico, visión inmobiliaria, diseño y ejecución.
Este enfoque nos permite transformar un inmueble en un activo rentable o en el espacio adecuado para desarrollar un proyecto o negocio viable.
1. Análisis inicial
El primer paso consiste en estudiar la situación real del inmueble o proyecto.
Realizamos un análisis preliminar que nos permite entender el contexto del activo y detectar posibles limitaciones o oportunidades.
En esta fase analizamos aspectos como:
• Situación urbanística del inmueble
• Situación registral y catastral
• Estado constructivo y técnico
• Contexto del mercado
• Posibles usos del inmueble
• Compatibilidad urbanística de posibles actividades o negocios
Este análisis inicial nos permite definir si el proyecto tiene potencial y en qué dirección debe desarrollarse.
2. Estudio de viabilidad
Una vez analizada la situación inicial, desarrollamos un estudio de viabilidad que nos permite evaluar el proyecto desde una perspectiva completa.
En esta fase analizamos:
• Viabilidad urbanística del proyecto
• Posibilidades reales de reforma o transformación
• Costes aproximados de adecuación o desarrollo
• Potencial de revalorización del inmueble
• Riesgos asociados a la operación
Cuando el proyecto implica la implantación de una actividad económica o un negocio, también estudiamos:
• Compatibilidad urbanística de la actividad
• Requisitos técnicos del local
• Necesidad de instalaciones específicas (salida de humos, ventilación, etc.)
• Adecuación del espacio a la normativa vigente
• Posibilidades reales de obtener licencia de actividad
El objetivo es tener una visión clara y realista del proyecto antes de realizar cualquier inversión.
3. Definición del proyecto
Una vez confirmada la viabilidad, definimos el proyecto en detalle.
En esta fase desarrollamos el concepto, la estrategia y la planificación necesaria para transformar el inmueble según los objetivos definidos.
Esto puede incluir:
• Desarrollo del proyecto arquitectónico
• Definición del concepto de interiorismo
• Distribución de espacios
• Adaptación del inmueble al uso previsto
• Optimización del activo para inversión o explotación
Cuando se trata de un proyecto de negocio, también se estudia la adecuación del espacio al funcionamiento real de la actividad.
4. Desarrollo técnico y planificación
Antes de comenzar la ejecución del proyecto es necesario desarrollar la documentación técnica necesaria.
En esta fase se preparan los proyectos técnicos y se definen los aspectos necesarios para poder ejecutar la obra o solicitar las licencias correspondientes.
Esto puede incluir:
• Proyectos técnicos
• Tramitación de licencias
• Planificación de obra
• Definición de materiales y soluciones constructivas
El objetivo es asegurar que el proyecto pueda ejecutarse de forma ordenada y conforme a la normativa vigente.
5. Ejecución del proyecto
Una vez definido el proyecto, coordinamos la ejecución de la obra y el desarrollo del proyecto.
Nos encargamos de supervisar los trabajos y coordinar a los distintos profesionales implicados para asegurar que el resultado final se ajusta al proyecto definido.
Durante esta fase se realiza:
• Coordinación de obra
• Seguimiento del proyecto
• Control de ejecución
• Resolución de incidencias
Nuestro objetivo es garantizar que el proyecto se desarrolla con calidad, eficiencia y control.
6. Puesta en valor del activo
Una vez finalizado el proyecto, el inmueble se encuentra preparado para su uso o explotación.
Dependiendo del tipo de proyecto, esta fase puede incluir:
• Estrategia de comercialización del inmueble
• Preparación del activo para venta o alquiler
• Desarrollo de la actividad o negocio en el espacio
• Optimización del inmueble para inversión
El objetivo es que el proyecto alcance el máximo potencial del activo inmobiliario.
7. Seguimiento del proyecto
Nuestro trabajo no siempre termina con la finalización de la obra o del proyecto.
En muchos casos seguimos acompañando a nuestros clientes en fases posteriores relacionadas con:
• explotación del inmueble
• evolución de la inversión
• nuevas oportunidades de desarrollo
Este acompañamiento permite optimizar el rendimiento del proyecto a medio y largo plazo.